Cómo proteger un PDF con contraseña
- Agrega tu PDF. Arrástralo al recuadro de arriba o tócalo para elegir el archivo.
- Elige una contraseña. Escríbela en Contraseña para abrir el PDF y otra vez en Escribe la contraseña otra vez. Usa el botón del ojo para revisar lo que escribiste y fíjate en el medidor de seguridad.
- Define los permisos (opcional). Desactiva Permitir imprimir, Permitir copiar texto e imágenes o Permitir editar si no quieres que los lectores hagan esas cosas. Activa Usar otra contraseña para los permisos si quieres poder cambiarlos después.
- Presiona Proteger PDF y descarga tu copia con Descargar PDF.
Características
- Cifrado AES-256, el más robusto del estándar PDF, aplicado a todo el archivo: páginas, texto, imágenes y adjuntos.
- Contraseña de apertura con confirmación, para que un error de tecleo no te deje fuera de tu propio documento.
- Medidor de seguridad que avisa de claves cortas, repetitivas o demasiado comunes.
- Mostrar u ocultar cada contraseña con un toque.
- Restricciones opcionales de impresión, copia y edición.
- Contraseña de permisos opcional, distinta de la de apertura.
- Tamaño antes y después, para que compruebes que el archivo protegido pesa casi lo mismo que el original.
- Tu original no cambia. Descargas una copia nueva con -protegido añadido al nombre.
Por qué usar Fileora para proteger un PDF
La mayoría de los sitios que ponen contraseña a un PDF te piden subir el documento y escribir la clave en un formulario web. Es decir, el servidor de un desconocido tiene durante un rato el archivo y la llave para abrirlo. Eso contradice el propósito justo con los documentos que más quieres cuidar: estados de cuenta, recibos de nómina, contratos, estudios médicos o copias de tu identificación.
Fileora hace el trabajo en tu navegador. Al presionar Proteger PDF, se carga en la página una copia de qpdf, una herramienta de código abierto muy usada para PDF, compilada a WebAssembly, y el archivo se cifra en tu dispositivo. No se sube nada, no se guarda nada y no hay cuenta, marca de agua ni límite diario. Funciona en celulares y tabletas igual que en la computadora.
Si vas a mandar el archivo por correo, conviene reducirlo antes con comprimir PDF o juntar varios documentos en uno con unir PDF, y proteger el archivo final al último.
Cómo elegir una contraseña que resista
Nadie va a romper AES-256. Lo que hace un atacante es adivinar la contraseña: prueba claves comunes, palabras del diccionario, nombres y fechas a gran velocidad sobre una copia del archivo. Por eso la longitud y lo impredecible de tu clave deciden qué tan protegido queda el PDF.
- Hazla larga. Doce caracteres es un mínimo razonable; una frase de cuatro o cinco palabras sin relación es fuerte y fácil de teclear.
- Evita lo obvio. Nombres, cumpleaños, números de teléfono, el nombre de la empresa o patrones como qwerty son lo primero que se prueba.
- Usa una clave nueva. No repitas la de tu correo o tu banca en línea.
- Compártela por otro canal. Si envías el PDF por correo, pasa la contraseña por teléfono, por mensaje o en persona, nunca en el mismo correo.
Los permisos y la contraseña de permisos
El estándar PDF permite que un documento indique si se puede imprimir, copiar o editar. Son reglas que respetan los lectores de PDF, no algo que imponga el cifrado: alguien que abra el archivo con un programa que las ignore podrá imprimirlo o copiarlo. Úsalas para desalentar copias casuales o cambios accidentales, no para guardar secretos.
Desactivar Permitir editar también bloquea cambios de páginas, llenado de formularios y comentarios en los lectores que lo respetan. Si activas la contraseña de permisos, que sea diferente de la de apertura; la herramienta te avisa si coinciden.
Bueno saberlo
Guarda en un lugar seguro una copia sin proteger, porque una contraseña olvidada no se puede restablecer. Si el PDF tiene una firma digital, protegerlo reescribe el archivo y esa firma dejará de validarse; protege primero y firma después. Para quitar la contraseña más adelante, usa Desbloquear PDF con la clave que definiste.